Carlos Morogues

 

 

 

 

Mensaje   

Indice

 

 

Los cuervos ya se alejaron


 

Te aletea la sangre

esperándome

la canción que me oyes

te hace pausa

en el aire compungido

 

También las ideas desnudas,

ni siquiera tuyas,

de barrigas camufladas de fantasmas pudientes

de sueños que patalean mis manos desterradas

y de espejos que se mueren asombrados

 

No soy tu ilusión atrapada,

ni tu verbo, ni una suerte

vestida del asco fofo de tus luchas improbables,

no soy tu amor desentonado rodando por la vida extraviada,

ni me hago grande de vestigios podridos e imponentes

 

Nada soy,

los cuervos ya se alejaron

y yo con vuelo pendiente

aquí, allí, ahora, entonces

amándote…