|
Carlos Morogues |
|||||
|
|
|
|
|||
|
|
|||||
|
El ala no se rinde
Actividad, entresijos, gritos que sobran como lentejuelas al amanecer.
Un río que se contiene, torturado por los besos y los nervios de fortuna, siempre dispuestos.
El ala no se rinde, el reino de los huesos se desplaza y se van las penas y las esperanzas.
Y los colores me dicen que ya no queda nada. Es el mundo que se ilumina como libertad y aquí estoy, en todas partes, vivo.
|
Envíe un mensaje al autor.
Carlos Morogues © 2001