|
Carlos Morogues |
|||||
|
|
|
|
|||
|
|
|||||
|
Sin remedio de luz
Desconocido, entro en tu mundo ajeno, creciendo con tu aliento, desafío constante, activo.
Sin duda tu melodía, vasta y ausente, me asienta el movimiento como presencia,
Igual que espejo que acoge destino, aparenta y conviene, sin remedio de luz.
Tímida y segura, la emoción se descubre, abre paso indefinido, sin apoyo ni velo de permiso.
Y ahora vemos, un color nos posee, sentimos formación de belleza.
Brillantes, al principio con dolor, amamos, abrimos puertas sin querer, asaltamos esperanzas y engaños.
Somos vida, lo sabemos.
|
Envíe un mensaje al autor.
Carlos Morogues © 2001